Durante años, la Toyota RAV4 fue una de esas SUV que aparecían en la lista de deseos de muchos argentinos. Espaciosa, confiable y con la reputación de Toyota como respaldo. Ahora llegó una nueva generación al país, pero también una nueva realidad: la electrificación es total y los precios la ubican lejos del alcance de la mayoría.
La nueva Rav4 es la sexta generación, viene a reemplazar a la que vimos desde 2019, se fabrica en la planta de Aichi (Japón) y llega importada por Toyota Argentina. El precio es significativamente más alto ya que no contempla la reducción de aranceles aduaneros como otros autos híbridos, y por eso tributa el 35% de impuestos extra.
Yendo a lo que nos interesa, la nueva Rav4 ya se ofrece en los concesionarios argentinos en tres versiones: una híbrida y las otras dos híbridas enchufables (PHEV). Se presentó este mes en Argentina junto al SUV 100% eléctrico, el Toyota bz4x.
Precio de cada versión
- Rav4 HEV AWD: u$s 70.200
- Rav4 PHEV AWD: u$s 78.100
- Rav4 PHEV AWD GR-Sport u$s 77.600.

Motorizaciones
Todas las versiones tienen el mismo motor naftero: se trata de un 2.5 litros de 4 cilindros. La caja es una automática eCVT y todas cuentan con tracción integral (AWD).
La diferencia está en los motores eléctricos: la version híbrida tradicional (Rav4 HEV) trae dos (MG1 y MG2), que junto al motor térmico, otorgan 239 cv, integrados como dije antes, a una transmisión eCVT, y es la tracción integral la que distribuye automáticamente el torque máximo, que es de 221 Nm. La ventaja es que no necesita enchufarse: recupera energía durante la marcha y funciona como cualquier vehículo convencional.
Por otro lado, las versiones híbridas enchufables llevan, ademas de esos dos motores eléctricos MG1 y MG2 en el tren delantero, otro motor en el eje trasero dedicado (MGR) con una batería de tracción de alta capacidad de 22.7 kWh y 123 nm de torque. El motor eléctrico principal (MG2) desarrolla 205 CV y eleva la potencia total a 329 cv. Las variantes PHEV pueden recargarse mediante un enchufe, y permiten recorrer hasta 142 kilómetros en modo totalmente eléctrico antes de utilizar combustible. Así le permite alcanzar una autonomía combinada superior a los 1.000 kilómetros con carga completa y tanque lleno (de 55 litros). Estas versiones enchufables incluyen un cargador de emergencia, mientras que el cargador domiciliario estará disponible como opcional en el momento de la compra.
Dependiendo del tipo de instalación eléctrica, el tiempo estimado de carga del 20% al 80% será de aproximadamente 1,5 horas en instalaciones trifásicas y de 2 horas en monofásicas. En ambos casos, alcanzar el 100% de carga demanda alrededor de una hora adicional. Con el cargador de emergencia, el tiempo estimado de carga del 20% al 80% es de aproximadamente 7 horas.

Más pantallas y más tecnología
Puertas adentro, la nueva RAV4 dejó atrás el enfoque conservador de generaciones anteriores.
Ahora incorpora tablero digital de 12,3 pulgadas, pantalla multimedia de 12,9 pulgadas, sistema de sonido JBL de 11 parlantes, cargadores inalámbricos, puertos USB para todos los ocupantes y butacas eléctricas con funciones de calefacción y ventilación según la versión elegida.
Algunas diferencias estéticas están dadas en algunos items: por ejemplo, las versión PHEV incorporan techo panorámico, mientras que la HEV cuenta con techo solar. La HEV tiene llantas de 18 pulgadas y las PHEV llevan llantas negras de 20″.

El baúl ofrece una capacidad de 456 litros en la versión HEV y de 421 litros en la PHEV, además de apertura eléctrica con manos libres, que facilita el acceso de manera más cómoda y sencilla.
Toyota también estrenó en este modelo la plataforma de software “Arene”, que permitirá una mayor integración tecnológica y futuras actualizaciones de funciones electrónicas de forma remota, como hoy varias marcas chinas ó Tesla, realizan sobre sus vehículos.

Toda la gama incorpora el paquete Toyota Safety Sense. Entre los asistentes disponibles aparecen el frenado autónomo de emergencia, control crucero adaptativo, mantenimiento de carril, detector de señales de tránsito, monitoreo de punto ciego, luces altas automáticas y siete airbags. También, como novedad, se destaca la asistencia de estacionamiento (Park Asist).
Y la RAV4 GR? es mejor?

Aclaremos primero: en la versión GR el motor es el mismo, la potencia también.
Lo que si cambia en la GR-Sport es el trabajo de Gazoo Racing para que se sienta “más deportiva” al manejar. Toyota modificó suspensión, dirección y rigidez estructural para lograr una respuesta más precisa en curvas. Además utiliza una puesta a punto específica, menor altura al suelo y neumáticos más orientados al asfalto.
La diferencia estética incluye una nueva parrilla, las llantas negras de 20 pulgadas, las pinzas de freno son rojas, y tiene molduras negras brillantes y un spoiler trasero. Todo el conjunto acompañado con identificación GR en distintas partes del SUV.
La GR-Sport compra sensaciones. Corren igual, pero la GR-Sport fue ajustada para que el conductor las perciba de otra manera.
Y siendo sinceros, para el 90% de los usuarios argentinos, la otras versiones ya ofrecen todo lo que puede aprovecharse en la calle. La GR-Sport es más una cuestión de gusto y exclusividad que de prestaciones puras.

