Renault le hizo una cirugía estética al Kwid pensando en 2027, y como viene siendo costumbre en la marca últimamente, la apuesta fuerte no está en lo que se ve desde afuera, sino en lo que hay atrás del volante. El hatch de entrada de Renault ya se ofrece a la venta en Brasil, donde se fabrica para toda la región, con un interior completamente repensado.
El modelo se ofrece en tres versiones en Brasil, tendrá seis colores de carroceria disponibles, y probáblemente serán las mismas que veremos en breve acá:
- Renault Kwid Evolution: trae luces diurnas, 2 isofix para plazas traseras y ESP, ayuda de partida en pendiente y monitoreo de presión de neumáticos.
- Renaul Kwid Techno: suma comando en el volante, pantalla multimedia de 10″, entradas USB tipo C, antena tipo “tiburón”shark” y cámara trasera.
- Renault Kwid Outsider: suma techo bi-tono, llantas de 14 de aleación diamantadas, la pantalla multimedia de 10″ con Android Auto y Apple Carplay sin cables, y sensor crepuscular. Además tapizados mejorados.
Por fuera

Si estás esperando un Kwid irreconocible, bajá un cambio. Los retoques exteriores son de los que se notan solo si tenés el modelo actual al lado: paragolpes con nuevo diseño, una parrilla que estrena el nuevo logo con forma de diamante de Renault, renovada la línea que separa las ópticas principales de las diurnas, y llantas nuevas.
Los faros traseros llevan lentes transparentes y máscaras negras. La versión más completa de todas, la Outsider, suma techo bitono y calcos distintivas.
El verdadero cambio está adentro

Acá sí hay algo para prestar atención.
El tablero se rediseñó por completo: instrumental digital de 7 pulgadas más una pantalla multimedia flotante de 10,1 pulgadas en las versiones que la traen, ubicadas una al lado de la otra como conjunto único -la misma fórmula visual que Renault ya usa en el Kardian y el Boreal. También cambian las salidas de aire, ahora horizontales, y los comandos de climatización. El sistema multimedia suma Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos, y la versión Techno agrega cámara de retroceso.

Es la jugada obvia: en un segmento donde el precio manda y el motor no cambia, la forma de parecer “más moderno” es meterle pantallas. Funciona, y probablemente ayude a las ventas, y es la gran novedad del modelo.

El baúl tiene una capacidad de 290 litros, y si se rebaten los asientos traseros llega hasta los 1.100 litros.
Seguridad
Las versiones cuentan con 4 airbags, sensor de presión de neumáticos TMPS (indicadas en el tablero principal), ABS, control de tracción (ESP), y asistencia de conducción en pendiente HSA: te mantiene frenado dos segundos el auto mientras encarás una subida.
La mecánica sigue siendo la de siempre
El Renault Kwid no cambia su motor: sigue el 1.0 SCe de tres cilindros, 66 CV, caja manual de cinco velocidades, sin versión automática y sistema Start&Stop. Acá no hay sorpresas ni novedades, cero electrificación de por medio (el Kwid E-Tech eléctrico ya sabemos que salió de catálogo). Renault decidió no tocar lo que ya conocen sus clientes.
El motor rinde 14,4 km/l en ciudad según declara la misma Renault, en versión naftera, mientras que el motor a etanol hace unos 10,4km/litros.

¿Cuándo llega a Argentina?
Por ahora esta actualización está confirmada para Brasil, donde el Kwid se produce, con la gama reorganizada en versiones Evolution, Techno y Outsider. No hay fecha oficial para que llegue a la Argentina ni confirmación de con qué configuración lo haría. Como pasa siempre con este tipo de renovaciones regionales, es cuestión de tiempo hasta que el mercado local reciba la misma actualización, pero hasta que Renault Argentina lo confirme oficialmente, cualquier fecha es especulación.
Lo que sí queda claro es hacia dónde apunta la estrategia: mantener el Kwid competitivo en precio sin tocarle el corazón, y usar el interior como la carta para no quedar demasiado atrás frente a rivales que ya vienen con pantallas grandes de fábrica.

