Cuando BMW toca el Serie 3 no está retocando un modelo más. Junto con el Serie 4, rondan el medio millón de unidades por año, algo así como uno de cada cinco autos que vende la marca en el mundo. Esta versión, conocida como G50 reemplazará a la existente (G20). Por eso la nueva generación 2027 tiene tres noticias gordas: no hay versiones diésel, aparece una versión eléctrica que se llama i3 y estrena el lenguaje de diseño Neue Klasse.
No hay diésel: pero con nafta sobra
La gama de combustión arranca con el 320, 2.0 turbo de cuatro cilindros de 211 CV. Lleva un sistema híbrido de 48 voltios, caja automática de ocho marchas y tracción trasera. Arriba queda el M350 xDrive, que conserva el seis cilindros en línea de 3.0 litros y llega a 443 CV. Pasa de 0 a 100 km/h en 4,1 segundos, tiene velocidad máxima limitada a 250 km/h y trae suspensión adaptativa M de serie. Además estrena una función llamada Drift Moment, que manda toda la potencia al eje trasero para que el auto haga derrapes a pedido. Más adelante se sumará una versión híbrida enchufable, pero por ahora de detalles, nada. Si extrañas al BMW M3 E30 capaz que te pique un poco la curiosidad conocerlo.
Después tenemos las versiones híbridas: el i3 40 xDrive: con tracción integral, cuenta con baterías de 82.8 kWh y da unos 374 cv, 520 Nm y con una autonomía de 710 kilómetros. El i3 50 xDrive, que lleva baterías de mayor capacidad (108.7 kWh) cuenta con tracción integral también y 469 cv, 645 Nm y 911 kilómetros de autonomía.

El i3: 912 kilómetros, con letra chica
El número que se llevó los titulares es del i3 50 xDrive: dos motores, 469 CV, 645 Nm y una batería de 108,7 kWh que homologa hasta 912 kilómetros. Acelera a 100 en 4,7 segundos y admite carga de hasta 400 kW, con la que BMW dice que recupera 423 kilómetros en diez minutos. Hay además un i3 40 xDrive de 374 CV, batería de 82,8 kWh y 710 kilómetros, y para 2027 se anuncia un i3 M60 xDrive del que todavía no hay cifras.
Ahora, ponete los lentes: esos 912 kilómetros son del ciclo WLTP, la medición europea, que suele ser más generosa que la vida real. Y los diez minutos para 423 kilómetros suponen un cargador capaz de entregar 400 kW. Buena suerte buscando uno en la ruta 9. La cifra es impresionante, pero hoy mide más la ingeniería de BMW que lo que cualquiera podría usar de verdad.

Más pantalla, y la pregunta incómoda
El diseño trae los riñones fundidos con los faros, manijas enrasadas que salen al destrabar las puertas y ópticas traseras horizontales. Adentro, el protagonista es el Panoramic iDrive: pantalla central de 17,9 pulgadas, información proyectada en la base del parabrisas, head-up display 3D opcional, sistema operativo propio con actualizaciones remotas y asistente de voz con Alexa+.
Acá es donde parte de la prensa europea ya levantó la ceja, y no sin razón. Una pantalla enorme ya no distingue a nadie, porque la tiene desde un utilitario económico hasta un sedán de lujo. La duda es cómo envejece un auto pensado para parecer moderno hoy, cuando dentro de unos años aparezca otro con una pantalla más grande y un asistente más charlatán. Los Serie 3 clásicos se reconocían por proporciones y postura, no por una firma lumínica que te explica qué estás mirando.

Hecho en Alemania
El i3 se fabrica en Múnich, la planta donde en 1975 arrancó el primer Serie 3 y que desde 2027 será exclusiva para eléctricos Neue Klasse. La versión de combustión sale de Dingolfing, los motores vienen de Steyr, en Austria, y las baterías de una planta nueva en Baviera. Todo en Europa, con una red de fábricas armada para atender a las dos mitades de la gama.
¿Y para Argentina?
Por ahora la llegada está prevista para el 2027, pero no hay confirmación oficial de BMW Argentina, y menos de precios. Con el diésel descartado y un i3 que depende de infraestructura de carga que acá casi no existe, lo más razonable es esperar que lleguen primero las versiones nafteras.
Lo que queda es un Serie 3 con buenos ingredientes: un eléctrico de ingeniería seria y un seis cilindros que se resiste a morir. El interrogante es si lo que BMW eligió mostrar como protagonista, la pantalla y la tecnología, es lo que realmente hace que alguien quiera un Serie 3.

