Toyota no llegó tarde, pero tampoco temprano. Llegó cuando quiso. Y eso explica bastante bien qué es el Toyota Yaris Cross y por qué aparece ahora en Argentina.
El Yaris Cross no es una revolución, no viene a romper el mercado ni a inventar un segmento nuevo. Es, más bien, un movimiento lógico: Toyota mete un SUV chico donde hoy se concentran las ventas, las consultas y las comparaciones eternas entre “me compro este o aquel”.
Qué lugar viene a ocupar
Hasta ahora, la gama Toyota tenía un hueco incómodo. El Yaris hatch quedaba chico para muchos, y el Corolla Cross ya se iba a otra liga, tanto por tamaño como por precio. El Yaris Cross cae justo en el medio, en el territorio más disputado del mercado argentino.
Es el SUV para el que quiere “algo más alto” que un auto chico, sin entrar en dimensiones ni costos mayores. Ni más, ni menos.
Por fuera, el Yaris Cross no busca llamar la atención a los gritos. Tiene líneas correctas, postura de SUV urbano y una estética que no envejece rápido. No enamora ni espanta. Cumple.
Por dentro pasa algo parecido. Materiales simples, bien armados, mandos claros y una posición de manejo más alta que un Yaris común. El baúl alcanza para el uso diario y algún viaje corto. No es familiar numeroso, pero tampoco promete serlo.
En lo que se refiere a equipamiento, todas las versiones disponibles contarán, de serie, con seis airbags y el paquete de seguridad activa Toyota Safety Sense.
En materia de asistencias, el Yaris Cross trae lo que hoy se espera en este segmento: frenado autónomo de emergencia, control de velocidad crucero adaptativo, alerta y mantenimiento de carril y luces altas automáticas. A eso suma alerta de punto ciego y de tráfico cruzado trasero, dos ayudas que en el uso diario se agradecen más de lo que parece.
En confort, la gama está bien escalonada. Desde versiones base con iluminación LED hasta la SEG, que suma techo panorámico, portón trasero con apertura eléctrica manos libres, climatizador automático y tapizados de cuero. Nada extravagante, pero todo lo que el comprador de este tipo de SUV suele pedir.

Gama y precios: lo importante
Toyota ofrece el Yaris Cross en versiones nafteras y híbridas autorrecargables. No hay enchufes, no hay complicaciones raras. Es la misma lógica que ya conocemos en otros modelos de la marca.
La gama se compone de un modelo 1.5 naftero 16v (106 cv y 138 Nm) con caja automática CVT, y otra versión 1.5 híbrido 16v de ciclo Atkinson (111 cv combinados) compuesto por un motor eléctrico con batería de 4,3 Ah y caja eCVT.

Los precios no quedan afuera del contexto general del mercado. Las versiones nafteras, el XLI 1.5 CVT se ubica en 41.464.000 pesos, el XEI 1.5 CVT en 45.260.000 pesos y el SEG 1.5 CVT en 50.224.000 pesos. Por su lado, las versiones híbridas como el XEI HEV arrancan en 48.457.000 pesos y llegan a los 54.020.000 pesos en la tope de gama, la SEG HEV, en un escenario marcado por la última suba silenciosa de los precios de los autos 0 km.
Lo más rescatable es el consumo: 3,3 litros cada cien kilómetros en las versiones híbridas.
La estrategia es clara:
– versiones de entrada para volumen
– versiones híbridas para quien prioriza consumo y uso urbano
– una tope de gama bien equipada, para el que quiere “todo”
No es barato, pero tampoco juega a serlo. Está alineado con lo que hoy cuesta entrar al segmento SUV chico sin caer en productos de ocasión.
Diseño y vida diaria

Por fuera, el Yaris Cross no busca llamar la atención a los gritos. Lleva el típico ADN Toyota en la sangre (parece un Corolla Cross a escala). Tiene líneas correctas, postura de SUV bonachón y urbano y una estética que no envejece rápido. No enamora ni espanta. Cumple.
Sus dimensiones? Mide de largo 4,31 metros, tiene un ancho de 1,77 metros y la altura de 1,65 metros. La distancia entre ejes queda en 2,62 metros. Nada anormal.
Por dentro pasa algo parecido. Materiales simples, bien armados, mandos claros y una posición de manejo más alta que un Yaris común. El baúl alcanza para el uso diario y algún viaje corto, tiene capacidad de 400 litros y en la versión híbrida se reduce a 391. No es familiar numeroso, pero tampoco promete serlo.
El lanzamiento está previsto para este 23 de febrero en todos los concesionarios Toyota de Argentina.


