La Chevrolet Captiva volvió al radar, pero esta vez no por un simple cambio estético ni por una actualización menor. La novedad es más profunda: ahora es híbrida enchufable, ya se vende oficialmente en Argentina, siendo el primer país de Latinoamérica en recibirla, y propone una forma distinta de encarar el uso diario del auto, especialmente en ciudad.
Este modelo llegó importado desde China aprovechando incentivos fiscales que reducen el arancel de importación para vehículos electrificados, y se presenta como una propuesta interesante para quienes buscan combinar eficiencia, tecnología y practicidad diaria sin renunciar a la etiqueta de SUV moderno.
No se trata de un experimento ni de una edición limitada para “probar el mercado”. La Captiva PHEV llega como una opción concreta dentro del segmento SUV, pensada para quienes quieren bajar consumo y emisiones sin dar el salto completo a un eléctrico puro. Y ahí está la clave de esta versión.

Qué significa eso que la Captiva sea híbrida enchufable?
La Captiva PHEV combina un motor naftero con uno eléctrico y una batería que puede cargarse desde un enchufe doméstico. En la práctica, esto permite hacer recorridos urbanos en modo 100% eléctrico y usar el motor a combustión cuando se necesita más autonomía, por ejemplo en ruta.
La diferencia frente a un híbrido tradicional es que acá sí se puede cargar la batería externamente, lo que reduce mucho el consumo si el uso diario es mayormente urbano. No te obliga a vivir enchufado, pero premia a quien puede hacerlo.
En condiciones normales, la Captiva PHEV puede recorrer hasta unos 90 kilómetros en modo eléctrico, más que suficiente para la rutina diaria de la mayoría de los usuarios. Cuando la batería se agota, entra en acción el motor naftero y el sistema funciona como un híbrido convencional, eliminando la clásica “ansiedad de autonomía” de los eléctricos puros.
En términos de diseño y practicidad, la Captiva tiene aproximadamente 4,75 metros de largo, 532 litros de baúl y un interior bien equipado con pantalla táctil grande, tablero digital, aire acondicionado automático y techo solar panorámico entre los principales ítems de confort.
La Captiva PHEV combina un motor naftero de 1.5 litros con un sistema eléctrico y una batería de 20,5 kWh, generando un total de 204 caballos de potencia y 310 Nm de torque. Es tracción delantera y caja automática DHT.
Este esquema es el que mejor se adapta al contexto argentino: trayectos cortos durante la semana y viajes largos sin depender de infraestructura de carga.

Equipamiento y tecnología
La propuesta apunta fuerte al confort y a la tecnología. La Captiva PHEV ofrece un interior moderno, con pantallas grandes, tablero digital y un nivel de equipamiento acorde a lo que hoy busca el público de este segmento. En seguridad, suma asistencias a la conducción y un paquete que la deja bien posicionada frente a SUVs convencionales de precio similar.
Entre los ítems de seguridad se cuentan, de serie:
- Sistema de distribución electrónica de frenado (EBD)
- Sistema de frenos ABS
- Control de tracción (TC)
- Sistema Auto Hold
- Control electrónico de estabilidad (ESC)
- Tercera luz de freno LED montada en el alerón de la compuerta posterior
- PEPS (Passive Entry and Passive Start): acceso al vehículo con llave inteligente
(puerta del conductor y pasajero) - Bloqueo automático de seguros al avanzar en posición “D”6 airbags (2 frontales, 2 laterales y 2 de cortina)
- Alerta y recordatorio auditivo del cinturón de seguridad para todos
No busca ser deportiva ni radical: está pensada para el uso familiar, el confort y la eficiencia.
La Captiva PHEV no viene a reemplazar a los SUV tradicionales ni a competir directamente con los eléctricos puros. Juega en el medio, y lo hace con bastante sentido común. Para quien puede aprovechar el modo eléctrico en el día a día, el ahorro de combustible es real. Para quien sale a la ruta, la autonomía total evita complicaciones.
No es para todos, pero tampoco es una moda pasajera. En un mercado donde el consumo empieza a pesar tanto como el equipamiento, este tipo de híbridos enchufables empieza a tener cada vez más lógica. Y que ya se venda en Argentina, sin vueltas ni promesas futuras, es parte de la noticia.

El precio, Master? El de la Chevrolet Captiva PHEV por favor, gracias..
La Captiva PHEV se vende en el país en una única versión, con un precio de referencia cercano a los $52.700.000. Como siempre, el valor final puede variar según concesionario, zona o eventuales bonificaciones, pero ese número sirve como referencia real de mercado hoy.
No es un SUV barato, pero tampoco queda fuera de rango frente a otros modelos medianos bien equipados, sobre todo si se tiene en cuenta que se trata de un híbrido enchufable y que llega beneficiado por incentivos a la importación de vehículos electrificados.
